Comparador hipoteca fija vs variable
Enfrenta una hipoteca a tipo fijo contra una a tipo variable para descubrir cuál te sale más barata a largo plazo. Simula diferentes escenarios de evolución del Euríbor (optimista, neutral y pesimista) y compara cuotas medias, intereses totales y coste global de ambas modalidades durante toda la vida del préstamo.
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¿Cómo funciona esta herramienta?
Enfrenta una hipoteca a tipo fijo contra una a tipo variable para descubrir cuál te sale más barata a largo plazo. Simula diferentes escenarios de evolución del Euríbor (optimista, neutral y pesimista) y compara cuotas medias, intereses totales y coste global de ambas modalidades durante toda la vida del préstamo. Introduce los datos solicitados y obtén un resultado orientativo al instante.
Cómo se calcula la diferencia real entre hipoteca fija y variable
Una hipoteca fija mantiene el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo, mientras que una variable se calcula sumando el Euríbor (revisado cada 6 o 12 meses) más un diferencial fijo pactado con el banco. En 2026 el Euríbor se mueve en torno al 2,70 %, tras la fase de bajadas de tipos del BCE iniciada en 2024-2025, y los diferenciales habituales oscilan entre el 0,80 % y el 1,10 % para clientes vinculados. Las hipotecas fijas a 20-30 años se ofertan actualmente entre el 2,80 % y el 3,50 %.
La cuota mensual se obtiene con la fórmula del sistema francés: C = P × [i(1+i)^n] / [(1+i)^n − 1], donde P es el capital, i el tipo mensual y n el número de meses. Simular varios escenarios de Euríbor (optimista, neutral, pesimista) permite ver cuánto puede variar la cuota variable frente a la estabilidad total de la fija.
| Escenario | Euríbor medio | Cuota variable aprox. |
|---|---|---|
| Optimista | 1,80 % | Más baja que la fija |
| Neutral | 2,70 % | Similar a la fija |
| Pesimista | 4,00 % | Más alta que la fija |
La prima de seguridad del tipo fijo y el punto de equilibrio
El tipo fijo suele incluir una "prima de seguridad" respecto al variable, ya que el banco asume el riesgo de que el Euríbor suba durante décadas. A cambio, tú ganas previsibilidad total en tu presupuesto familiar, algo especialmente valioso en plazos largos (25-30 años) o si tienes ingresos ajustados.
El punto de equilibrio es el nivel medio de Euríbor a partir del cual la variable deja de ser más barata que la fija. Si crees que el Euríbor se mantendrá por debajo de ese umbral durante la mayor parte del préstamo, la variable compensa; si esperas subidas sostenidas, la fija protege mejor tu bolsillo. Para hipotecas a más de 20 años, muchos expertos recomiendan la fija por la incertidumbre acumulada, mientras que en plazos cortos (10-15 años) la variable suele salir más rentable de media histórica.
Ejemplo: hipoteca de 160.000 € a 25 años, fija al 2,80 % frente a variable
Con un préstamo de 160.000 € a 25 años, un tipo fijo del 2,80 % genera una cuota de aproximadamente 742 €/mes y unos intereses totales cercanos a 62.600 €.
La alternativa variable, con Euríbor actual del 2,80 % más un diferencial del 0,99 % (tipo inicial 3,79 %), arranca en una cuota de unos 826 €/mes. Si el Euríbor se mantuviera estable, los intereses totales rondarían los 87.800 €, unos 25.000 € más que la fija. Sin embargo, si el Euríbor bajara al 1,50-2 % en los próximos años, la variable podría acabar resultando más barata en el cómputo global.