¿Si recibo dinero de una herencia tengo que declararlo?
·4 min de lectura·Fiscal
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Recibir una herencia genera muchas dudas fiscales, especialmente sobre la obligación de declararla en la renta. La respuesta corta es que el dinero heredado no tributa en el IRPF, sino en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, que es un tributo independiente gestionado por las comunidades autónomas. Sin embargo, existen matices importantes que conviene conocer. Aunque la cantidad heredada en sí misma no se incluye en la declaración de la renta, los rendimientos que genere ese dinero a partir de su recepción sí deben declararse. Además, si heredas inmuebles y los vendes posteriormente, la ganancia patrimonial obtenida tributará en el IRPF. La carga fiscal total de una herencia depende de factores como la comunidad autónoma, el grado de parentesco con el fallecido y el patrimonio preexistente del heredero. En esta guía te explicamos todas las obligaciones fiscales vinculadas a una herencia.
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Guía del Impuesto de Sucesiones
Consulta todo lo que necesitas saber sobre herencias e impuestos en tu comunidad autónoma
El impuesto principal que grava las herencias en España es el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, un tributo cedido a las comunidades autónomas que presenta diferencias muy significativas según dónde resida el heredero. En algunas comunidades como Madrid, Andalucía o la Comunitat Valenciana, las bonificaciones para familiares directos pueden alcanzar el 99 por ciento de la cuota, lo que reduce el pago a cantidades casi simbólicas. En otras regiones, como Asturias o Castilla y León, la tributación puede ser considerablemente más alta. El plazo para presentar y pagar este impuesto es de seis meses desde el fallecimiento, ampliable por otros seis mediante solicitud de prórroga en los primeros cinco meses. Además del Impuesto de Sucesiones, si heredas bienes inmuebles deberás liquidar la plusvalía municipal, oficialmente llamada Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana. Este tributo grava el incremento de valor del suelo desde que el fallecido adquirió el inmueble hasta la fecha de transmisión hereditaria.
Cómo afecta la herencia a la declaración de la renta
La herencia en sí no se declara en el IRPF, pero sus efectos económicos posteriores sí tienen repercusión fiscal en la renta. Si depositas el dinero heredado en una cuenta bancaria, los intereses que genere constituyen rendimientos del capital mobiliario sujetos al IRPF. Si inviertes la herencia en fondos o acciones, los dividendos y las ganancias por la venta de estos activos también tributarán. Uno de los aspectos más relevantes es la venta de inmuebles heredados. Al vender una propiedad recibida por herencia, deberás declarar la ganancia patrimonial en el IRPF, que se calcula como la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición. El valor de adquisición de un bien heredado es el declarado en el Impuesto sobre Sucesiones, lo que resulta ventajoso porque actualiza la base fiscal del inmueble. Si el piso heredado estaba alquilado, los ingresos por alquiler que percibas a partir de la aceptación de la herencia deben declararse como rendimientos del capital inmobiliario en tu declaración de la renta del ejercicio correspondiente.
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Bonificaciones y reducciones autonómicas en herencias
Las diferencias entre comunidades autónomas en el Impuesto sobre Sucesiones son enormes y pueden suponer un ahorro de miles de euros. Madrid aplica una bonificación del 99 por ciento en la cuota para cónyuges, ascendientes y descendientes directos, lo que convierte la herencia en prácticamente libre de impuestos para familiares cercanos. Andalucía establece una reducción de un millón de euros por heredero para el grupo de parentesco más cercano, además de bonificaciones adicionales en la cuota. Cataluña mantiene reducciones variables según el grado de parentesco y el importe heredado, con tipos marginales que pueden llegar al 32 por ciento para patrimonios elevados. En el País Vasco y Navarra, que tienen sus propios regímenes forales, las exenciones para familiares directos son muy amplias. Para determinar qué normativa se aplica, la regla general es que se tributa en la comunidad autónoma donde el fallecido tuvo su residencia habitual durante los cinco años anteriores al fallecimiento. Es recomendable consultar con un asesor fiscal especializado que conozca la normativa autonómica específica aplicable a tu caso.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que poner la herencia en la declaración de la renta?
No, la herencia en sí tributa en el Impuesto sobre Sucesiones, no en la renta. Solo declararás en el IRPF los rendimientos futuros que genere el dinero o los bienes heredados.
¿Cuánto se paga de Impuesto de Sucesiones?
Varía enormemente según la comunidad autónoma, el grado de parentesco y el importe heredado. En algunas regiones los herederos directos apenas pagan, en otras el coste puede ser significativo.
¿Puedo renunciar a una herencia para no pagar impuestos?
Sí, puedes renunciar a la herencia de forma pura y simple ante notario. En ese caso, los bienes pasarán a los siguientes herederos en orden legal.
¿Qué plazo tengo para pagar el Impuesto de Sucesiones?
El plazo es de seis meses desde el fallecimiento. Puedes solicitar una prórroga de otros seis meses dentro de los primeros cinco meses desde el óbito.
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